

For nearly 80 years, Holbrook Indian School (HIS) has provided a safe place for Native youth to learn, grow, and thrive through Christ-centered education. Serving students in grades one through twelve, the school ministers primarily to Native American youth from the Navajo Nation and neighboring tribal communities, many of whom have experienced significant challenges, including extreme poverty, trauma, family disruption, grief, and limited access to educational opportunities. Our ministry nurtures the whole person—mind, body, and spirit—while honoring each student’s Native identity and culture. Every aspect of campus life is designed to help students discover their God-given value, develop their gifts, and prepare for lives of service.
This ministry is important because it meets needs that extend far beyond the classroom. HIS provides students with a safe, stable, and caring environment where they can experience consistent support from trusted Christian adults. As a boarding school, our campus becomes home—a place of learning, healing, nourishment, and Christ-centered relationships. Our commitment to whole-person development recognizes that lasting educational success is closely connected to healing, belonging, and faith. By integrating rigorous academics with mental health support, vocational education, Indigenous arts and language, agriculture, equine-assisted learning, and spiritual formation, the school equips students not only for graduation but for purposeful lives of service to their families, communities, and God.

People become involved in this ministry in many ways. Students are referred by families, tribal communities, alums, and friends who recognize the unique opportunities Holbrook Indian School provides. Dedicated teachers, staff, volunteers, church members, donors, and constituency partners join together to support the ministry through service, prayer, financial gifts, mentorship, and advocacy. Alums also return as staff, to mentor students, and to share the school’s lasting impact. Because the school depends largely on the generosity of donors and denominational partners, every contribution directly impacts the lives of Native youth by sustaining programs that foster academic achievement, emotional wellness, and spiritual growth. We are grateful for the donors who support the ministry through their generous financial gifts, and we welcome mission groups who are willing to come to HIS for service projects.
Perhaps the most significant aspect of this ministry during the past quinquennium has been the intentional integration of trauma-informed care, mental health services, and Christ-centered education. Recognizing the unique experiences many students bring to campus, HIS has expanded its ability to care for students emotionally as well as academically by providing licensed clinical social workers and strengthening systems of support throughout campus life. Instructional improvements have also produced measurable academic growth while students continue to celebrate Native culture and prepare for college, careers, and service. Most importantly, students have continued to make personal decisions to follow Christ, with 68 publicly expressing their faith through baptism in just the last three years.

Jesus is reflected in this ministry every day through compassionate relationships, servant leadership, and an unwavering commitment to seeing the image of God in every student. Christ’s example shapes the way staff teach, mentor, encourage, and care for young people who often arrive carrying heavy burdens. The ministry seeks to demonstrate Christ’s love by creating a community where students are known, valued, forgiven, challenged, and encouraged to grow. In classrooms, worship, counseling, work, dormitory life, and everyday conversations, Holbrook Indian School reflects Jesus by offering hope, healing, belonging, and a brighter future. We believe every student is deeply loved by God, and our greatest joy is helping them experience that love personally while preparing them to become faithful leaders in their homes, churches, and communities.
Holbrook Indian School


Durante casi 80 años, Holbrook Indian School (HIS) ha brindado un lugar seguro donde los jóvenes indígenas pueden aprender, crecer y prosperar mediante una educación centrada en Cristo. La escuela atiende a estudiantes de primero a duodécimo grado y su ministerio se dirige principalmente a jóvenes indígenas americanos de la Nación Navajo y de comunidades tribales vecinas. Muchos de ellos han afrontado dificultades importantes, como pobreza extrema, traumas, desintegración familiar, duelo y acceso limitado a oportunidades educativas. Nuestro ministerio fomenta el desarrollo integral de la persona —mente, cuerpo y espíritu—, a la vez que honra la identidad y la cultura indígena de cada estudiante. Todos los aspectos de la vida en el campus están concebidos para ayudar a los estudiantes a descubrir el valor que Dios les ha otorgado, desarrollar sus dones y prepararse para una vida de servicio.
Este ministerio es importante porque responde a necesidades que van mucho más allá del aula. HIS ofrece a los estudiantes un entorno seguro, estable y afectuoso, donde pueden recibir apoyo constante de adultos cristianos de confianza. Como internado, nuestro campus se convierte en su hogar: un lugar de aprendizaje, sanación, sustento y relaciones centradas en Cristo. Nuestro compromiso con el desarrollo integral reconoce que el éxito educativo duradero está estrechamente vinculado con la sanación, el sentido de pertenencia y la fe. Al integrar una educación académica rigurosa con apoyo para la salud mental, formación vocacional, artes y lengua indígenas, agricultura, aprendizaje asistido con caballos y formación espiritual, la escuela prepara a los estudiantes no solo para graduarse, sino también para llevar una vida de servicio con propósito a sus familias, sus comunidades y Dios.

Las personas participan en este ministerio de muchas maneras. Las familias, las comunidades tribales, los exalumnos y los amigos recomiendan estudiantes porque reconocen las oportunidades únicas que ofrece Holbrook Indian School. Docentes, empleados, voluntarios, miembros de iglesia, donantes y colaboradores de las entidades constituyentes unen sus esfuerzos para apoyar el ministerio mediante el servicio, la oración, las contribuciones económicas, la mentoría y la promoción de su labor. Los exalumnos también regresan para trabajar como empleados, orientar a los estudiantes y compartir el impacto perdurable de la escuela. Debido a que la escuela depende en gran medida de la generosidad de los donantes y de las organizaciones denominacionales colaboradoras, cada contribución repercute directamente en la vida de los jóvenes indígenas, pues sostiene programas que fomentan el rendimiento académico, el bienestar emocional y el crecimiento espiritual. Agradecemos a los donantes que apoyan el ministerio con sus generosas contribuciones económicas y damos la bienvenida a los grupos misioneros dispuestos a venir a HIS para realizar proyectos de servicio.
Quizá el aspecto más significativo de este ministerio durante el último quinquenio haya sido la integración deliberada de la atención informada sobre el trauma, los servicios de salud mental y la educación centrada en Cristo. Consciente de las experiencias particulares que muchos estudiantes traen consigo al campus, HIS ha ampliado su capacidad de atenderlos tanto emocional como académicamente mediante la contratación de trabajadores sociales clínicos acreditados y el fortalecimiento de los sistemas de apoyo en toda la vida del campus. Las mejoras en la enseñanza también han producido un crecimiento académico cuantificable, mientras los estudiantes continúan celebrando la cultura indígena y preparándose para la educación superior, el mundo laboral y el servicio. Lo más importante es que los estudiantes han seguido tomando decisiones personales de seguir a Cristo; tan solo en los últimos tres años, 68 de ellos expresaron públicamente su fe mediante el bautismo.

Jesús se refleja cada día en este ministerio mediante relaciones compasivas, el liderazgo de servicio y el compromiso inquebrantable de reconocer la imagen de Dios en cada estudiante. El ejemplo de Cristo determina la manera como los empleados enseñan, orientan, animan y cuidan a los jóvenes, quienes a menudo llegan cargando pesadas dificultades. El ministerio procura demostrar el amor de Cristo mediante la creación de una comunidad donde cada estudiante es conocido, valorado, comprendido, desafiado y animado a crecer. En las aulas, la adoración, la orientación psicológica, el trabajo, la vida en los dormitorios y las conversaciones cotidianas, Holbrook Indian School refleja a Jesús al ofrecer esperanza, sanación, sentido de pertenencia y un futuro más prometedor. Creemos que Dios ama profundamente a cada estudiante y nuestro mayor gozo es ayudarlos a experimentar personalmente ese amor mientras se preparan para convertirse en líderes fieles en sus hogares, iglesias y comunidades.
