Elisha’s Story from Youth Rush 2026

Every summer, Youth Rush gives young people the opportunity to step onto the frontlines of ministry and see God work through them in powerful ways.
This year, 41 student literature evangelists and leaders served through the Central California Conference’s Youth Rush program for 10 weeks. They spent four weeks in the Central Valley, including Modesto and Fresno, before continuing in San Jose, Salinas, Santa Maria, and surrounding towns.
By summer’s end, our students had placed well over 24,000 books and thousands of GLOW tracts while receiving more than $310,000 in donations. They prayed with countless people, conducted more community surveys than in any summer since the covid pandemic, and saw 258 people request personal Bible studies.
This summer, we also partnered with Adventist Connect to connect our Youth Rush App with Thrive, the North American Division’s new church management and interest-tracking software. This helps us connect interested individuals with local churches and strengthen follow-up ministry.
But behind every number is a person, a prayer, and a story.



For Elisha, now a senior at Mountain View Academy, this was her first summer with Youth Rush. She heard about the program through her friend, Grace Tan, who had participated in 2025. Grace loved the experience and later came to Mountain View Academy, where she and Elisha became close friends. When Grace felt called to return to Youth Rush this summer, she invited Elisha to join her.
Although Elisha’s parents were hesitant at first, they ultimately supported her decision to join the program. One experience in particular showed her how God can work through her.
One day, before lunch, Elisha’s leader prayed with her for one last powerful divine appointment. Soon afterward, Elisha noticed a man loading groceries into his van. She had walked past him several times, but now she felt impressed to approach him.
As she canvassed him, she showed him the book Peace Above the Storm (a renamed Steps to Christ by Ellen White). He immediately began to cry.
His name was Paul. He told Elisha he had given his life to God and had been baptized just 10 days earlier. Since then, he had been experiencing beautiful miracles that helped him see God’s goodness, and he saw this encounter as another one of them.
God had set him free from years of drinking and drug use, and now he wanted to know his Savior more each day. The books were an answer to prayer.
What Paul did not know was that he was also an answer to Elisha’s prayers.
For weeks, she had been asking God to send her to a new Christian who wanted to learn more about Jesus and to someone who was spiritually interested. That same day, she had also prayed for someone to take all the books she was carrying.
Paul did.
Elisha left him with Simply Fresh, Super Stories, Man of Peace, Peace Above the Storm, The Great Controversy, and The Answer Book. After talking and crying together, they prayed and hugged. Paul also signed up for personal Bible studies and other community services.
Elisha’s story brings 1 Corinthians 3:6 to mind: “I planted, Apollos watered, but God gave the increase” (NKJV). Our students may never know the full impact of a book placed, a prayer offered, or a conversation at someone’s door. Their part is to faithfully plant the seed and trust God with what happens next.

Youth Rush is much more than a summer job. It is a discipleship and evangelism program for young people ages 16 through college, giving them practical opportunities to grow in faith and share it with others.
Thousands of books were placed. Countless prayers were offered. Hundreds requested Bible studies. Seeds were planted across Central California—and Elisha’s experience is only one of many stories from this summer. More testimony videos are available at youthrushcentral.com and on the California Youth Rush CCC YouTube channel.
We may not see the full impact of those seeds in this life, but God will continue to water them and give the increase. By His grace, eternity will reveal that heaven is fuller because young people were willing to go.
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By John Miller
Una oración contestada: Elisha en Youth Rush 2026
Cada verano, Youth Rush brinda a los jóvenes la oportunidad de estar en la primera línea del ministerio y ver cómo Dios obra poderosamente por medio de ellos.
Este año, 41 colportores estudiantiles y líderes sirvieron durante diez semanas en el programa Youth Rush de la Central California Conference. Pasaron cuatro semanas en el Valle Central, incluidas las ciudades de Modesto y Fresno, antes de continuar en San José, Salinas, Santa María y poblaciones cercanas.
Al finalizar el verano, nuestros estudiantes habían distribuido más de 24,000 libros y miles de folletos GLOW, y habían recibido más de 310,000 dólares en donaciones. Oraron con innumerables personas, realizaron más encuestas comunitarias que en cualquier otro verano desde la pandemia de covid y vieron a 258 personas solicitar estudios bíblicos.
Este verano también colaboramos con Adventist Connect para enlazar nuestra aplicación Youth Rush con Thrive, el nuevo programa informático de la División Norteamericana para la administración de iglesias y el seguimiento de personas interesadas. Eso nos ayuda a poner en contacto a esas personas con las iglesias y a fortalecer el ministerio de seguimiento.
Pero detrás de cada cifra hay una persona, una oración y una historia.



Para Elisha, quien ahora cursa su último año en Mountain View Academy, este fue su primer verano con Youth Rush. Conoció el programa por medio de su amiga Grace Tan, quien había participado en 2025. A Grace le encantó la experiencia y más tarde llegó a Mountain View Academy, donde ella y Elisha se hicieron grandes amigas. Cuando Grace sintió el llamado a regresar a Youth Rush este verano, invitó a Elisha a acompañarla.
Aunque al principio los padres de Elisha tenían sus reservas, finalmente apoyaron su decisión de unirse al programa. Una experiencia en particular le mostró cómo Dios podía obrar por medio de ella.
Un día, antes del almuerzo, la líder de Elisha oró con ella para pedir un último y poderoso encuentro providencial. Poco después, Elisha vio a un hombre que colocaba sus compras en una camioneta. Había pasado junto a él varias veces, pero entonces sintió la impresión de acercarse.
Al presentarle las publicaciones, le mostró el libro Peace Above the Storm (una edición de Steps to Christ de Ellen G. White publicada con otro título). De inmediato, él comenzó a llorar.
Se llamaba Paul. Le contó a Elisha que había entregado su vida a Dios y se había bautizado apenas diez días antes. Desde entonces, había vivido hermosos milagros que lo ayudaban a ver la bondad de Dios, y consideró aquel encuentro como otro de esos milagros.
Dios lo había liberado de años de alcoholismo y consumo de drogas, y ahora quería conocer cada día más a su Salvador. Los libros eran una respuesta a la oración.
Lo que Paul no sabía era que él también constituía una respuesta a las oraciones de Elisha.
Durante semanas, ella le había pedido a Dios que la condujera a un cristiano recién convertido que quisiera aprender más acerca de Jesús y a alguien con interés espiritual. Ese mismo día también había orado para que alguien aceptara todos los libros que llevaba consigo.
Paul los aceptó.
Elisha le dejó Simply Fresh, Super Stories, Man of Peace, Peace Above the Storm, The Great Controversy y The Answer Book. Después de conversar y llorar juntos, oraron y se abrazaron. Paul también se inscribió para recibir estudios bíblicos y otros servicios comunitarios.
La historia de Elisha nos recuerda 1 Corintios 3:6: «Yo planté, Apolos regó; pero Dios dio el crecimiento». Es posible que nuestros estudiantes nunca conozcan el impacto de un libro entregado, una oración pronunciada o una conversación a la puerta de alguien. Su tarea consiste en sembrar fielmente la semilla y confiar a Dios lo que suceda después.

Youth Rush es mucho más que un empleo de verano. Es un programa de discipulado y evangelismo para jóvenes desde los 16 años hasta la etapa universitaria, que les brinda oportunidades prácticas de crecer en la fe y compartirla con los demás.
Se distribuyeron miles de libros. Se elevaron innumerables oraciones. Cientos de personas solicitaron estudios bíblicos. Se sembraron semillas por toda la California central, y la experiencia de Elisha es apenas una de las muchas historias de este verano. Hay más videos testimoniales disponibles en youthrushcentral.com y en el canal de YouTube California Youth Rush CCC.
Quizá no veamos en esta vida el impacto total de esas semillas, pero Dios continuará regándolas y dándoles crecimiento. Por su gracia, la eternidad revelará que el cielo está más lleno porque hubo jóvenes dispuestos a ir.
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Por John Miller
