Rushing Waters, Unshakable Spirit

On July 15, Jacqui Reed, development director and horsemanship director at Holbrook Indian School (HIS), had just finished dinner with supporters of the school 1,600 miles away from campus when she received a phone call from her husband.
“It’s pouring rain, and the electricity in the barn is out. The pasture is flooding. What do you want me to do with
the horses?”
At Holbrook Indian School, hot, dry, and dusty summers are normal year after year, which means they usually welcome the monsoon season that begins June 15 each year. But when a storm struck a month later, the sheer volume of rainfall created unprecedented challenges.
Campus under water
The torrential downpour began at dinnertime, with a year’s worth of rain reaching the HIS property in less than an hour. Due to the natural slant of the property, the rainwater poured from higher scenic ground into the campus gully, causing it to overflow into the new alfalfa field. Recently installed irrigation pipes in the field rose out of their freshly dug trenches and shifted the water’s path directly toward the principal’s house and main road.
Within 30 minutes, the basement of the principal’s house had several feet of water, irrigation pipes had migrated across the street, and the road was submerged. With a second storm forecast for the next afternoon, the maintenance team worked well into the night and early the next morning to minimize the chances of additional flooding.


God was already there
In the presence of the Israelites, Moses declared to Joshua, “The Lord himself goes before you and will be with you; he will never leave you nor forsake you. Do not be afraid; do not be discouraged” (Deuteronomy 31:8, NIV).
The HIS campus experienced this promise firsthand when additional maintenance help was provided earlier in the summer. While the department is typically staffed by a director and two associates, they were blessed this particular summer with the addition of Head Boys’ Dean Michael Findorff, Assistant Boys’ Dean Quintin Clah, and Nehemiah Campos, the capable son of the vice principal.
Beyond that, God blessed their team with two talented college students: Agustin Baca-Gonzalez and David Hayes. The storm recovery response was exhausting, but because of each new team member, it was manageable.
Each storm that followed July 15 decreased in intensity, and the impact was contained to the gully and the alfalfa field. Other than the principal’s house, several buildings sustained rain damage but had no additional major flooding or losses.
Meanwhile, Build and Restore International had already been scheduled to visit campus and help with the guest housing renovation project before the storms and in the very same flooded basement. The timing of their trip provided capable, fresh energy to remove remaining fixtures, sheetrock, and wall frames successfully.
Faith over fear
Isaiah 41:10 reminds us, “Fear not, for I am with you; be not dismayed, for I am your God; I will strengthen you, I will help you, I will uphold you with my righteous right hand” (ESV).
As of August 9, our campus is once again full of laughter and excitement. The school year is here, and we are blessed to welcome new and returning faces. We are grateful for the summer season and are looking forward to an exceptional year ahead.
What a powerful reminder of God’s everlasting love and protection, even in our stormiest hours.
_____________
By Kirsten Knuppel
Un espíritu inquebrantable ante aguas impetuosas: Una lección de resiliencia
El 15 de julio, Jacqui Reed, directora de Desarrollo y de Equitación de Holbrook Indian School (HIS), acababa de cenar con simpatizantes de la escuela a 1,600 millas del plantel cuando recibió una llamada de su esposo.
«Está lloviendo a cántaros y no hay electricidad en el establo. El pastizal se está inundando. ¿Qué quieres que haga con los caballos?».
En Holbrook Indian School, los veranos calurosos, secos y polvorientos son habituales año tras año, por lo cual suelen recibir con agrado la temporada de monzones que comienza cada 15 de junio. Sin embargo, cuando una tormenta azotó la zona un mes después, el enorme volumen de lluvia produjo dificultades sin precedentes.
El plantel bajo el agua
El aguacero torrencial comenzó a la hora de la cena y en menos de una hora cayó sobre la propiedad de HIS el equivalente a la lluvia de todo un año. Debido a la pendiente natural del terreno, el agua descendió desde las zonas elevadas y pintorescas hacia la hondonada del plantel, que se desbordó sobre el nuevo campo de alfalfa. Las tuberías de riego instaladas recientemente en el campo salieron de las zanjas recién excavadas y desviaron el agua directamente hacia la casa del director y la carretera principal.
En menos de 30 minutos, el sótano de la casa del director tenía varios pies de agua, las tuberías de riego habían atravesado la calle y la carretera estaba sumergida. Como se pronosticaba una segunda tormenta para la tarde siguiente, el equipo de mantenimiento trabajó hasta bien entrada la noche y desde muy temprano a la mañana siguiente para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.


Dios ya estaba allí
En presencia de los israelitas, Moisés declaró a Josué: «El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes» (Deuteronomio 31:8).
El plantel de HIS experimentó esa promesa de primera mano cuando, a comienzos del verano, recibió ayuda adicional para el mantenimiento. Aunque el departamento normalmente cuenta con un director y dos colaboradores, aquel verano tuvo la bendición de incorporar a Michael Findorff, director del internado de varones; Quintin Clah, director asistente del internado de varones; y Nehemiah Campos, el hábil hijo del vicedirector.
Además, Dios bendijo al equipo con dos talentosos estudiantes universitarios: Agustin Baca-Gonzalez y David Hayes. La respuesta para recuperarse de la tormenta fue agotadora, pero pudo llevarse a cabo gracias a cada uno de los nuevos integrantes del equipo.
Cada tormenta que siguió a la del 15 de julio fue menos intensa, y sus efectos quedaron contenidos en la hondonada y el campo de alfalfa. Además de la casa del director, varios edificios sufrieron daños causados por la lluvia, pero no se produjeron otras inundaciones graves ni pérdidas importantes.
Entretanto, desde antes de las tormentas, Build and Restore International ya tenía programada una visita al plantel para colaborar con el proyecto de renovación de los alojamientos para huéspedes, precisamente en el mismo sótano que se inundó. La fecha de su viaje permitió contar con personas capaces y descansadas que retiraron con éxito los accesorios restantes, los paneles de yeso y las estructuras de las paredes.
La fe por encima del temor
Isaías 41:10 nos recuerda: «Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa».
Al 9 de agosto, nuestro plantel vuelve a estar lleno de risas y entusiasmo. El año escolar ha comenzado y tenemos la bendición de recibir rostros nuevos y conocidos. Agradecemos la temporada de verano y esperamos con ilusión un año excepcional.
¡Qué poderoso recordatorio del amor y la protección eternos de Dios, incluso durante nuestras horas más tormentosas!
_____________
Por Kirsten Knuppel
